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viernes, 26 de marzo de 2021

Qué estamos haciendo en Santander para enfrentar el calentamiento global y la adaptación al cambio climático.

26 de Marzo. Día del clima y del cambio climático. Santander frente al cambio climático.  

Por Profe Diego López.

El 04 de noviembre de 2016 entraron en Vigor los compromisos firmados en el acuerdo de París por más de 197 países en 2015. En este gran acuerdo global, los países del mundo se comprometieron a realizar acciones concretas para enfrentar el calentamiento global y crear mecanismos para la adaptación al cambio climático, hecho este ya inevitable a escala mundial.

Nuestro país, a pesar de que, en 2015 fue una de las delegaciones más activas en el trabajo de formulación del acuerdo de París, también ha sido uno de los que menos ha desarrollado en programas concretos y en la planeación territorial los acuerdos allí establecidos.

El gobierno nacional y en su representación el ministerio de medio ambiente ha sido una entidad endeble, carente de mecanismos eficientes para desarrollar políticas publicas claras que logren incidir en los territorios nacionales; es así como en la mayoría de departamentos, la deforestación se ha incrementado y los capitales económicos se saltan la reglamentación o la infringen abiertamente.

El país se comprometió a reducir el 20% de sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) con respecto al valor proyectado para el año 2030, teniendo como línea base el año 2010. Si bien es cierto que el aporte de Colombia en términos de generación de emisiones GEI es del 0,42% con relación al total mundial y considerando el acumulado en el lapso 1990-2012, Colombia se ubica dentro de los 40 países con mayor participación histórica en la producción de GEI, fundamentalmente a causa de la deforestación evidenciada en este tiempo en el territorio nacional. En materia de adaptación el país priorizó entre otras, las siguientes acciones a 2030: 1) 100% del territorio nacional cubierto con planes de cambio climático formulados y en implementación, 2) un sistema nacional de indicadores de adaptación que permita monitorear y evaluar la implementación de medidas de adaptación, 3) instrumentos de manejo del recurso hídrico con consideraciones de variabilidad y cambio climático en las cuencas prioritarias del país e 4) inclusión de consideraciones de cambio climático en los instrumentos de planificación y acciones de adaptación innovadoras en seis sectores prioritarios de la economía.

En el departamento de Santander, se han creado múltiples documentos que están relacionados directamente y dan las herramientas para incidir en la protección del medio ambiente, en la adaptación territorial al cambio climático y la planificación de políticas publicas que se basen en desarrollos sostenibles ambientalmente; Sin embargo, la realidad que pueden palpar los pueblos en los territorios es que no hay un cumplimiento y por el contrario nos estamos enfrentando a una crisis ambiental nunca antes vista en nuestros territorios, donde ya vemos combinados los fenómenos de inundaciones y sequías.

No hay una articulación interinstitucional para desarrollar verdaderos proyectos de adaptación; pero sobre todo no hay un compromiso con la protección de cuencas hídricas, de ecosistemas estratégicos y de desarrollo territorial; esto es: proyectos de desarrollo económico articulado desde la nueva perspectiva de cambio climático, ni de protección ecosistémica; programas sanitarios y educativos encaminados a la protección de los seres humanos y el medio ambiente.

Dentro de los cinco ejes temáticos que se han propuesto como procesos para enfrentar el cambio climático no se evidencian avances. El departamento ha disminuido significativamente sus hectáreas cultivadas con alimentos, por lo que a todas luces hay una amenaza a la seguridad alimentaria.

La falta de control efectivo de la autoridad ambiental, una ausencia total de pedagogía ambiental y los malos manejos a procesos industriales, los pilotos de fracking, la tala indiscriminada en zonas de amortiguación, al igual que la pretendida expansión minera son un grave contrasentido al eje componente de desarrollo que debe proteger los recursos hídricos del departamento y cada uno de sus municipios.

De igual forma, no se evidencia ningún proyecto alentador en torno a garantizar que se mantenga la biodiversidad en el departamento y, al contrario, las áreas de protección se están viendo severamente afectadas mientras las instituciones ambientales que deben velar por su protección se transforman en pilares inmóviles de la burocracia y del gasto público ineficiente.

Otro tanto ocurre con los componentes de salud y hábitat humano; pues vemos con gran preocupación como se desborda la construcción en riveras y en la periferia inapropiada para la construcción de hábitat humana, creando una problemática a la salud humana y ambiental, generando focos de problemáticas socio-culturales que agudizarán los procesos de daño ambiental y por ende aceleradores del cambio climático, finalmente revertidos en costo de calidad de vida de los seres humanos, la vida vegetal y animal.

Es preocupante que mientras el mundo entero avanza hacia los procesos agropecuarios menos agresivos con la tierra y sus ciclos de regeneración; en el departamento se han fortalecido los monocultivos y cultivos extensivos. El mismo informe del Min de medio ambiente reconoce que tales actividades ocasionan daño ambiental y también tienen un componente de perjuicio social en las comunidades. Lo anterior ampliamente documentado en el mundo, pero al parecer sin instituciones que lo atiendan en nuestro territorio.

Otros problemas asociados al recurso hídrico son “el estado de deterioro de las cuencas por la continua deforestación y ampliación de zonas de ganadería y agricultura sin la utilización de tecnologías limpias; a ello se aúnan la creciente contaminación por las descargas con escaso control de los residuos sólidos y líquidos”, tal como lo señala el documento de Lineamientos y Directrices de Ordenamiento Territorial del Departamento de Santander.

Entre las innumerables falencias que se evidencian en los planes de desarrollo son notorias las inconsistencias en relación a la adopción y aplicación de los planes de gestión de cambio climático territorial. Las escuálidas metas de los planes de desarrollo, tanto municipales como departamentales, nos dejan serias preocupaciones sobre el conocimiento y la aptitud de quienes se han encargado de proponer las diversas metas y sus programas de desarrollo.

Hacemos un llamado, que se convierte en un clamor de todos los ciudadanos, hombres y mujeres que desean asegurar un bienestar en armonía con la naturaleza, para que no se siga posponiendo un trabajo serio y dedicado a revisar, reestructurar y dar buen desarrollo a los planes de adaptación al cambio climático en todos los aspectos integradores de la vida en nuestro departamento; proceso que involucra todos los componentes, desde la educación hasta los mecanismos de producción y desarrollo, pasando por las instituciones y las maneras de acompañar, asesorar y vigilar el cumplimiento de los mismos.

En conformidad con lo anterior, solicitamos se nos informe, al igual que a toda la ciudadanía, las acciones que han realizado para desarrollar los programas de adaptación al cambio climático y las acciones para realizar un apropiado seguimiento a los mismos programas, así mismo como los montos y destino de dineros que se han invertido en tales aspectos.

Solicitamos se nos informe las razones por las cuales no se han desarrollado programas eficientes en la gestión y manejo de los residuos, a la luz de los desarrollos que sobre el tema existen en diversos lugares del mundo y de nuestro continente.

Por último, invitamos fraternalmente a un examen de conciencia histórica sobre las acciones presentes que podrán evitar las catástrofes ambientales que nos depara el futuro de no trabajar con la mayor prontitud y ética humana. El cambio climático es una realidad y de todos depende que tanto daño cause a la vida como la conocemos en la tierra. De todos depende la tierra que heredarán los futuros santandereanos y como nos recordarán según su calidad de vida.

 


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